De problemas uterinos a procesos crónicos
Cuando el dolor pélvico se vuelve incapacitante, debemos descartar la presencia de miomas uterinos o focos de endometriosis, una causa frecuente de dolor severo. Asimismo, los problemas ováricos, como la formación de quistes ováricos o el síndrome de ovario poliquístico, alteran el equilibrio hormonal y exacerban la dismenorrea. Es fundamental realizar una revisión integral donde se valoren también signos como un flujo vaginal anormal o una posible infección vaginal recurrente que, de no atenderse, podrían complicar el diagnóstico final de tus molestias.

